Té de crisantemo: beneficios y precauciones

El té de crisantemo (Chrysanthemum) es una bebida natural que se obtiene de las flores secas de la planta que lleva el mismo nombre. Se caracteriza por su ligero tono dorado, además de un sabor suave y floral que se compara con el de la manzanilla. ¿Conoces sus propiedades?

Un artículo divulgado en la revista Molecules expone que esta planta es una fuente natural de flavonoides, antocianinas, linarina y otros compuestos antioxidantes beneficiosos para la salud. Además, se le atribuyen propiedades antiinflamatorias, sedantes y antihipertensivas.

Por lo anterior, no es extraño que se considere un coadyuvante para promover el bienestar y reducir el riesgo de enfermedades. Si bien no reemplaza los tratamientos médicos, puede ser un aliado para algunas dolencias. A continuación te contamos más sobre sus beneficios y contraindicaciones.

Propiedades medicinales del té de crisantemo

Gran parte de los beneficios del té de crisantemo para la salud se atribuyen a sus propiedades antioxidantes y antiinflamatorias. De acuerdo con un estudio en Food Chemistry, los compuestos fenólicos, los glucósidos y los ácidos orgánicos estarían detrás de este potencial medicinal.

En particular, se ha encontrado que la bebida ayuda a inhibir los efectos negativos de los radicales libres, la inflamación y el crecimiento de células anormales. Además, se le atribuye actividad antipirética, antiartrítica, sedante, neuroprotectora, antihipertensiva y antialérgica.

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Beneficios del té de crisantemo

En la medicina tradicional china, el té de crisantemo se ha usado desde la antigüedad para calmar una amplia variedad de dolencias. De hecho, en la actualidad sigue vigente su uso ante problemas como la presión arterial alta, el hipertiroidismo, los trastornos respiratorios y el nerviosismo.

Y aunque las evidencias científicas aún son limitadas, varias investigaciones respaldan muchas de las propiedades que se le atribuyen. Eso sí, por ahora no se considera un tratamiento de primera elección para las enfermedades. Su efectos siguen siendo materia de investigación. ¿Para qué se recomienda?

Las propiedades antioxidantes de la planta explicarían gran parte de los beneficios que se le atribuyen en el uso medicinal.

Contra la inflamación

El exceso de inflamación en el organismo está detrás de muchas enfermedades. No solo incide en las afecciones articulares y musculares, sino también en las cardíacas y cerebrales. Respecto a esto, una investigación en Bioorganic & Medicinal Chemistry Letters encontró que ciertas sustancias químicas del té de crisantemo combaten la inflamación.

En concreto, el ácido octulosónico, el crisanol A (1) y otros 17 compuestos estarían detrás de este efecto. Estudios previos, como uno publicado en The AAPS Journal, respaldan esta propiedad y sugieren que puede ayudar a reducir el riesgo de enfermedades crónicas.

Para la salud ósea

El té de crisantemo no es un remedio milagroso contra los trastornos que aquejan la salud ósea. Pese a esto, parece que contribuye a cuidar los huesos y a reducir el riesgo de osteoporosis, según un estudio publicado por Evidence-Based Complementary and Alternative Medicine.

La investigación concluyó que los extractos de la planta coadyuvan en la regulación de la remodelación ósea, ya que inhiben la diferenciación y función de los osteoclastos. Además, estimulan la función de los osteoblastos. Y si bien faltan más ensayos clínicos, se cree que a futuro puede ser un buen agente terapéutico contra las enfermedades de los huesos.

Cuidado de la piel

Las propiedades antibacterianas y antiinflamatorias del crisantemo se pueden aprovechar con fines estéticos. Un estudio en Journal of Cosmetic Dermatology encontró que las formulaciones con crisantemo favorecen la disminución de manchas cutáneas, ya que reducen la melanina.

Entre tanto, a través de Evidence-Based Complementary and Alternative Medicine se informó que la aplicación tópica de esta planta ayudó a reducir los síntomas de lesiones cutáneas similares a las que provoca la dermatitis atópica. A su vez, datos anecdóticos exponen que puede ser útil contra las espinillas y el acné.

Otros posibles beneficios

Por tradición, el té de crisantemo se ha usado con muchos otros fines medicinales. Sin embargo, no hay suficientes evidencias que comprueben su eficacia. Aún así, es un remedio popular tanto en países orientales como en occidente.

  • Debido a su bajo aporte calórico y alto contenido de antioxidantes se recomienda como bebida para bajar de peso. Aunque por sí solo no tiene efectos relevantes, puede ayudar si se incluye en el marco de una dieta balanceada. 
  • Usado en aromaterapia, el té de crisantemo disminuye la tensión arterial y favorece la relajación. Se recomienda para mitigar los síntomas derivados del estrés.
  • Tiene propiedades antipiréticas y, por tanto, puede contribuir al alivio de la fiebre.
  • Disminuye el cansancio mental y favorece la concentración. Además, en estudios hechos en animales ha mostrado potencial como protector del cerebro.

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Precauciones y efectos secundarios del té de crisantemo

Para la mayoría de adultos sanos el té de crisantemo es seguro si se toma de forma moderada. No obstante, está contraindicado para las personas con alergia a las margaritas o a la ambrosía. Es fundamental suspender su consumo en caso de notar síntomas como erupciones cutáneas o irritación respiratoria.

Por otro lado, hay que recordar que puede interactuar con medicamentos recetados. Por ello, en caso de estar bajo tratamiento con fármacos (antiinflamatorios, anticancerígenos, antibacterianos, etcétera), lo mejor es consultar al médico. Se desaconseja su consumo en las siguientes situaciones:

  • Embarazo y lactancia.
  • Diabetes.
  • Sensibilidad cutánea.
  • Hipertensión diagnosticada.

Cabe mencionar que el consumo habitual de té de crisantemo se asocia con la fotosensibilidad. Es decir, una sensibilidad alta a la luz. Por eso, en caso de ingerir con frecuencia la bebida hay que reforzar los cuidados frente al sol (uso de protector y gafas).

Fotosensibilidad por té de crisantemo.
El té de esta planta se asocia a fotosensibilidad, por lo que su consumo regular implica mayores cuidados de la piel.

¿Cómo preparar té de crisantemo?

En las tiendas herbolarias suelen vender té de crisantemo listo para preparar. Sin embargo, también se puede elaborar a partir de las flores secas de la planta. Si eliges esta última opción apunta lo siguiente.

Ingredientes

  • 1 cucharada de flores de crisantemo secas (3 gramos).
  • 1 taza de agua (250 mililitros).

Preparación

  • Pon a hervir la taza de agua y, una vez alcance el punto de ebullición, introduce las flores secas de crisantemo.
  • Baja el fuego y deja cocinar 1 minuto más.
  • Luego apaga la bebida y déjala reposar 10 minutos.
  • Cuela y disfruta.
  • Toma hasta 2 tazas al día.

La dosis apropiada de té de crisantemo no se ha determinado con datos científicos. La cantidad puede variar de acuerdo a factores como la edad, el estado de salud y otras condiciones. Por lo tanto, se recomienda consultar al médico antes de consumirlo de manera regular.

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