En su opinión, se necesitarán 10 años o más para que se recupere lo perdido. «Y el pescador, que sobrevive y mantiene a su familia con la pesca, ¿qué hará?», cuestionó.
La comunidad rural de Tanqua, un área de 14.000 hectáreas, es conocida como ‘Minipantanal’, por su similitud con el bioma del centro-oeste brasileño.
Surgió en la década de los 60 como resultado de la construcción de una hidroeléctrica en la desembocadura del río Piracicaba: las aguas del final del río se adentraron en las orillas y formaron este espacio natural, protegido desde 2018, con una rica fauna y flora, que se ha convertido en un destino para turistas y amantes del avistamiento de aves.
El vertido de una fábrica
La catástrofe se debe al vertido de melaza de la fábrica de azúcar y alcohol Sao José SA, que está ubicada en un afluente del río Piracicaba.
La Compañía Ambiental del Estado de Sao Paulo (Cetesb) concluyó que la contaminación provenía de un tanque esa empresa y que descendió 80 kilómetros hasta Tanqua, donde mató a al menos 235.000 peces.
Cetesb impuso una multa de 18 millones de reales (3,2 millones de dólares) a la compañía.
