El sospechoso, que llevaba más de dos meses prófugo de la Justicia, fue encontrado en una vivienda de la localidad de Moreno, en la provincia de Buenos Aires (a poco menos de 50 kilómetros del lugar del crimen), gracias a la denuncia anónima de una vecina. Tras un llamado al 911, agentes policiales se presentaron en el lugar y detuvieron a Guzmán, que contaba con una apariencia totalmente distinta a la del día del homicidio, con barba y el pelo más largo.
