Asimismo, el Ministerio ruso denunció «el carácter criminal de la dictadura neonazi en Kiev».
«Sus líderes son indiferentes a la vida humana. Perciben a las personas como ‘material para gastar’ y las matan a instancias de sus amos occidentales y con armas suministradas por Occidente», agregó.
«Es absolutamente obvio que el régimen criminal de Zelenski, criado por EE.UU. y sus satélites de la OTAN, plantea una amenaza real y significativa no solo para Rusia, sino también para la propia Ucrania, para sus ciudadanos y para el mundo entero.
Mientras está agonizando, es capaz de cometer las atrocidades más monstruosas», advirtió la Cancillería rusa.
En este contexto, el organismo ha llamado a las instituciones internacionales, a los Gobiernos nacionales y a la comunidad mundial a «condenar este ataque terrorista y otros crímenes del régimen de Kiev».
«Su silencio significará un apoyo a su barbarie y sus prácticas terroristas», ha concluido.
Por su parte, desde el Ministerio de Defensa de Rusia declararon que, «el régimen de Kiev perpetró un acto terrorista» contra este avión de transporte militar ruso.
Los radares de las Fuerzas Aeroespaciales rusas detectaron el lanzamiento de dos misiles ucranianos «por las Fuerzas Armadas de Ucrania desde la zona de la localidad de Liptsy, en la provincia de Járkov».
El organismo militar ruso denunció que las autoridades ucranianas «sabían perfectamente» que durante esta jornada se realizaría el traslado de militares ucranianos al aeródromo de Bélgorod para un intercambio.
