El ensayo de Pfizer pone en revisión las previsiones económicas


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El ensayo de Pfizer pone en revisión las previsiones económicas de 2021 y 2022

El anuncio de la existencia de una vacuna exitosa para luchar contra el Covid-19 anticipa, con todas las cautelas posibles, un cambio en el timón de la economía mundial. Tras un 2020 que pasará a la historia como el año del Gran Confinamiento, la publicación de los datos preliminares por parte de Pfizer y su socio alemán BioNTech abren la puerta a vislumbrar una futura recuperación de la actividad económica.

“El anuncio de Pfizer pone una fecha límite de esta pesadilla”, asegura Raymond Torres, director de coyuntura y economía internacional de Funcas, para quien la posibilidad de una vacuna implica que además del “efecto directo sobre la economía, hay un efecto indirecto sobre el consumo y la inversión dado que hay decisiones que se han quedado aplazadas, por lo que esto puede tener un impacto relevante en la confianza”.

Valentín Pich, presidente del Consejo General de Economistas, considera que lo preocupante sería llegar “a la recta final de este año sin una luz de esperanza”. En su opinión, “cuanta más sea la luz más rápido será el rebote teniendo en cuenta lo peligroso que puede ser el desánimo durante tantos meses”.

En los últimos meses el mantra repetido por los economistas ha sido que la evolución de las economías dependería de cómo avanzara la pandemia, la incidencia de la segunda ola y las restricciones a la movilidad que tuvieran que fijar los distintos Gobiernos. Ahora, el resultado exitoso de las pruebas realizadas por Pfizer allana el camino a la ansiada vuelta a la normalidad, o a la nueva normalidad.

La farmacéutica aseguró que prevé solicitar autorización de uso de la vacuna a las autoridades de Estados Unidos a finales de este mes y que aspira a distribuir 1.300 millones de dosis el próximo año –200 millones serían para la Unión Europea, aunque aún no hay acuerdo firmado–, por lo que no se espera que esa nueva normalidad se produzca ya este año. De esta forma, no es de esperar ningún cambio en las previsiones económicas de los organismos internacionales para este ejercicio, como sí podría suceder de cara a la segunda mitad de 2021 y 2022.

A pesar de que la carrera por encontrar la vacuna contra el Covid ha acelerado su ritmo, lo cierto es que la evolución de la recta final de 2020 puede agravarse ante las nuevas restricciones dictadas en no pocos países ante el repunte de casos. “Nada de esto cambia el hecho de que a corto plazo la economía mundial se enfrenta a un invierno desafiante”, aseguraban ayer los analistas de ING. Desde la entidad ven probable que las restricciones de la hostelería provoquen una caída cercana al 2% en el PIB de la zona euro en el cuarto trimestre del año, mientras que el riesgo de nuevas restricciones en Estados Unidos supondrá un freno considerable a la actividad en el país.

Así, ayer mismo la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) avanzó que los indicadores avanzados apuntan a una moderación continua en el crecimiento, si bien alerta que esos indicadores podrían verse lastrados por las medidas de limitación de la movilidad y que habrá que esperar a conocer los datos de noviembre. Por lo pronto, en el caso de España, el indicador compuesto avanzado que publica mensualmente la OCDE, y que señala por anticipado cambios en el ciclo económico, se sitúa en los 93,9 puntos en octubre, lejos de los 100 puntos que marcan la media de largo plazo.

En este sentido, Torres augura que a corto plazo el anuncio de Pfizer “no influirá mucho porque estamos en plena recaída. Los índices PMI de septiembre y de octubre no han sido buenos y teniendo en cuenta las nuevas restricciones a la actividad es posible que la recta final de año sea negativa”. Una situación que se arrastraría al primer trimestre de 2021. “Es difícil evitar que 2021 comience de mal pie”, apunta el director de coyuntura y economía internacional de Funcas, para quien lo que tendría más efecto es la contención de los rebrotes.

Desde ING asumen, por su parte, que “no será hasta mediados o finales de 2021 cuando el crecimiento vuelva de forma consistente a muchas economías”.

Por lo pronto, el FMI prevé un rebote del crecimiento mundial del 5,2% en 2021 y del 4,2% para 2022. Según sus últimas estimaciones, publicadas en octubre, el PIB de las economías avanzadas se elevaría un 3,9% el próximo año –y un 2,9% en 2022– y dentro de él, la zona euro repuntaría un 5,2% y un 3,1%, mientras que el de Estados Unidos lo haría en un 3,1%.

Más moderación ha mostrado la Comisión Europea, que la semana pasada estimó que el PIB mundial repuntará un 4,6% el próximo ejercicio y un 3,6% en 2022 y que la economía de la zona euro se elevará un 4,2% el próximo año y un 3% el siguiente.

“La vacuna puede tener un efecto positivo a partir de la segunda mitad de 2021”, asegura Torres, quien apunta además que para España sería positivo que la vacuna se comercialice en muchos países “por la dependencia que tiene nuestro país de la llegada de turistas extranjeros”.

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