Después de una hora, aproximadamente, varios oficiales llegaron a la escena, encontraron una ventana rota en la zona de cajeros automáticos y usaron un megáfono para decirle al hombre que se rindiera y que saliera con las manos en alto.
Mientras estaba siendo arrestado, uno de los reporteros que acudieron al lugar le preguntó si había valido la pena ser arrestado por los ‘Hot Pockets’, a lo que este respondió: “Demonios, sí, valió la pena”.