Visitas : 2.590
El uso del bótox como opción de tratamiento para el bruxismo genera mucha controversia. Si bien hay estudios científicos que han demostrado la efectividad en ciertos pacientes, no está del todo aprobado su empleo por parte de las organizaciones que regulan los fármacos a nivel mundial.
Aunque ya se emplea el bótox para el tratamiento del bruxismo en muchas clínicas odontológicas, lo cierto es que hay dispares opiniones científicas al respecto. También se tienen algunos resguardos por los posibles efectos adversos que se derivan de la droga.
El bruxismo es un síntoma tan molesto, que algunos pacientes se pasan años buscando la solución. Cuando los primeros estudios e investigaciones revelaron que había cierta eficacia inyectando toxina botulínica, de inmediato surgió la curiosidad por profundizar el tema.
En este artículo vamos a presentarte las evidencias que existen, a día de hoy, sobre la efectividad del bótox para el tratamiento del bruxismo. Pero veamos primero de qué se trata este trastorno tan insidioso.
El bruxismo es el nombre técnico del rechinamiento de los dientes al frotar las superficies de una arcada dentaria con la otra. En definitiva, es un apretamiento de las piezas dentarias por la presión que ejerce la mandíbula hacia abajo, hacia arriba y hacia los costados.
El ruido es uno de los signos característicos de esta afección, pero no siempre es percibido por el paciente, sino que depende de otros que lo oigan. Se trata de un sonido áspero y persistente que se genera por la fricción de las superficies duras de la cavidad bucal.
Lo que sí es más notorio como síntoma es el dolor que se percibe en las articulaciones témporo-mandibulares al día siguiente. Las personas que bruxan suelen padecer pinzamientos y punzadas cerca de la sien, además de contracturas musculares en las mejillas, por donde pasa el músculo masetero de la masticación.
Las causas del bruxismo son variadas. Entre las más comunes tenemos las siguientes:
Sigue leyendo: 4 técnicas para no rechinar los dientes
El bótox es el nombre de la toxina botulínica, una sustancia producida por bacterias que, en dosis elevadas, resulta tóxica para el organismo. De hecho, causa enfermedades.
Pese a esto, con el tiempo, el ser humano y la medicina han aprendido a hacer uso de sus propiedades para convertirla en fármaco. Su punto de acción es la unión neuromuscular, en la cual las neuronas se conectan con el tejido del músculo para ordenar la contracción. Lo que hace el bótox es bloquear esa conexión.
Al administrarse bajo supervisión médica, algunas enfermedades se favorecen de la acción sobre la unión neuromuscular, ya que mejora su sintomatología. Este es el caso de los espasmos generalizados en las parálisis cerebrales, por ejemplo, o las migrañas vinculadas a las contracturas cervicales.
Para su empleo en el bruxismo, se ha hipotetizado sobre la potencia de la droga en la inhibición de los músculos de la masticación, de manera que al dormir, los mismos no se contraigan con tanta fuerza. Respecto a esto, se realizaron algunas pruebas y ensayos que arrojaron buenos resultados. Los pacientes rechinaban menos y tenían un descenso en el dolor mandibular.
El problema es que los estudios no son abundantes y muchos se han conducido con una cantidad pequeña de participantes. Por dicho motivo, no podrían tomarse todavía como información definitiva al respecto. Esa es una de las razones por las que algunas asociaciones nacionales de regulación de medicamentos no aprueban su indicación en el bruxismo.
También tenemos la cuestión de las reacciones adversas que pueden aparecer cuando se usa bótox para el tratamiento de bruxismo. Recordemos que es una droga con efecto potente sobre el sistema nervioso y muscular, además de derivarse de una toxina bacteriana que puede ser patológica.
El efecto indeseado más temido es la risa de parálisis, que sucede por un exceso de dosis que congela las facciones. La persona queda con un gesto siempre igual, a tensión, con las comisuras labiales hacia arriba, por hasta un mes y medio.
Además de este efecto, que es reversible, puede haber náuseas, dolor de cabeza y lagrimeo por parálisis de los párpados. En menor medida, hay dermatitis e inflamaciones alrededor del sitio de la inyección.
Descubre más: Cómo relajar la mandíbula y combatir el bruxismo
Si al consultar por bruxismo nos ofrecen bótox como opción de tratamiento, lo ideal es primero averiguar si nuestro país ha legislado al respecto. Tenemos que estar conscientes de la legalidad o no del acto en sí, ya que no basta solo con la indicación del médico o del dentista en estos casos.
En caso de ser procedente, la aplicación es ambulatoria, sin anestesia, con un pequeño pinchazo cerca de la articulación témporo-mandibular. En general, no hay complicaciones graves y en media hora el paciente puede volver a su hogar desde el consultorio donde se la realizó. No se necesita un tiempo de reposo, aunque sí repetir las inyecciones a determinados intervalos.
La decisión final estará en la consulta y en la confianza que se depositen entre sí los pacientes y los profesionales de la salud. De todas maneras, vale tener en cuenta el aspecto legal, que no debe descuidarse.
SANTO DOMINGO.- El Servicio Nacional de Salud (SNS) informó que los servicios del Hospital Salvador…
SANTO DOMINGO.- El presidente de la Asociación Nacional de Empresas e Industrias Herrera (ANEIH), Ángelo…
SANTO DOMINGO.- El presidente Luis Abinader entregó ayer jueves 224 apartamentos de la segunda etapa…
El ministro de Industria, Comercio y Mipymes (MICM), Eduardo Sanz Lovatón, afirmó en este 2026…
La visualización de iconos inusuales en la barra de notificaciones del teléfono móvil suele generar…
El modelo de mensajería corporativa ha experimentado un giro radical que transforma la interacción directa…